LA DERECHA ENDURECIÓ EL PROYECTO DE LEY DE HOLLANDE TRABAJADORES RECHAZAN REFORMA LABORAL EN FRANCIA

Agencias

 

Los trabajadores de Francia consideran a la reforma que propone el gobierno de François Hollande como una me­dida liberal que perjudica a la clase obrera. En varias ciudades, las mar­chas acabaron en choques entre mani­festantes y fuerzas de seguridad, que recurrieron a gases lacrimógenos.

Desde el 9 de marzo, los franceses salieron a las calles para protestar en contra de la reforma laboral impulsa­da por el Ejecutivo para “afrontar la crisis de desempleo” que actualmen­te vive el país.

Miles de personas marcharon en las calles de París, la capital, y otras 200 ciudades para denunciar la refor­ma apoyada por el Gobierno.

En París, unas 7.000 personas pro­testaron contra el proyecto, según las cifras de la Policía, mientras que el sindicato CGT estimó en 45.000 los participantes.

Miles de personas marcharon tam­bién en ciudades como Rennes, en el oeste; Marsella, en el sur, y Burdeos y Toulouse, en el suroeste.

El ejecutivo, exhausto tras cuatro meses de revuelta social y que bate ré­cords de impopularidad cuando que­da menos de un año para la elección presidencial, trató sin embargo de sa­tisfacer a los sindicatos con una serie de enmiendas al proyecto.

El Gobierno francés explica que con esta reforma quiere combatir un desempleo endémico —superior al 10%— facilitando los contratos en un mercado laboral más flexible. Los de­tractores, por su parte, creen que solo aumentará la precariedad laboral.

Además de las manifestaciones, en estos cuatro meses de protesta se pro­dujeron también huelgas en los sectores del transporte, de la energía y de la lim­pieza, haciendo temer perturbaciones durante la Eurocopa de fútbol, que se desarrolla hasta ahora con normalidad.

Los sondeos publicados por los me­dios locales reflejan que el 70% de los ciudadanos franceses está en contra de la reforma laboral. Por su parte, la patro­nal que apoyó el texto inicial está des­contenta tras los cambios introducidos.

Proyecto de ley

El proyecto de ley de reforma labo­ral fue aprobado por decreto en su se­gunda lectura en la Asamblea Nacio­nal Francesa, después de que ningún grupo de la oposición presentara en el plazo previsto una moción de cen­sura contra el Ejecutivo socialista.

Después de que el primer ministro francés, Manuel Valls, recurriera al artículo 49.3 de la Constitución para saltarse la votación en esa cámara en su segunda lectura ante la falta de apoyos a su texto.

El grupo conservador Los Republi­canos, liderado por el expresidente francés Nicolas Sarkozy, renunció a encabezar ese proceso, y ecologistas, comunistas y socialistas disidentes no consiguieron las 58 firmas que eran necesarias para llevarlo a cabo.

En mayo, la moción presentada por Los Republicanos y el centris­ta Unión de Demócratas e Indepen­dientes (UDI) fue respaldada por 246 de los 288 diputados requeridos, por lo que no salió adelante, mientras que la oposición de izquierdas se quedó a falta de dos firmas para lan­zar la suya.

El Partido Socialista, por su parte, había amenazado a sus diputados re­beldes con no presentarlos en las lis­tas para las elecciones legislativas de 2017, e incluso con expulsarlos de la formación, en caso de que boicotea­ran el plan gubernamental.

Al no haber ninguna moción, el texto irá ahora al Senado para una se­gunda lectura y si hay discrepancias en esa cámara pasará de nuevo a la Asamblea para su votación definiti­va, prevista para el 20 de julio, y en la que el Ejecutivo podría servirse por tercera vez de ese artículo.

Reforma laboral

Esta iniciativa provocó meses de protestas en la tercera economía de la Unión Europea, con huelgas en varios sectores y varias jornadas de movili­zación social. A continuación, se ex­plican los puntos esenciales de la re­forma laboral francesa:

1. Negociación colectiva debilitada La iniciativa establece que prime el convenio de empresa sobre los sec­toriales; es decir, si el convenio de compañía puede saltarse el resto de acuerdos —sectoriales o territoria­les— se abre la puerta al ‘dumping social’, es decir, a que las empresas rebajen todo tipo de condiciones con tal de resultar competitivas y vender más barato que su competidora. An­tes de la reforma, los salarios y las condiciones de trabajo se determina­ban en acuerdos colectivos entre la patronal y sindicatos negociados en cada uno de los más de 200 sectores de la economía francesa.

2. Facilita el despido por causas eco­nómicas. La reforma introduce la po­sibilidad de recurrir el despido por causas económicas en situaciones de “reorganización de la empresa para salvaguardar la competitividad”. Asi­mismo, los tribunales laborales dis­pondrán de un baremo para determi­nar el nivel de indemnizaciones que el empleador tiene que pagar a los tra­bajadores despedidos.

3. Se flexibiliza la jornada laboral. Las famosas 35 horas semanales de trabajo en Francia ya no serán tales. Aunque ya existían excepciones, la norma incluye más situaciones ante las que las empresas pueden ampliar la jornada laboral de sus plantillas. La norma señala que se podrá trabajar hasta 46 horas por semana e incluso más si hay acuerdo de empresa.

4. Modificación de las condiciones de trabajo. Una empresa podrá cam­biar las condiciones de trabajo fijadas en el contrato de un trabajador, aun­que con su aprobación. No podrá ha­cerlo con el salario.

Impopularidad de Hollande

Sin embargo, la impopularidad del presidente Hollande es tal que mu­chos se preguntan si puede volver a ser el candidato de la izquierda en la elección presidencial de 2017. Ho­llande aún no confirmó si aspira a un nuevo mandato.

Pero varios observadores conside­ran inadecuado que Hollande, en su calidad de jefe de Estado, pueda some­terse a tal primaria.

Además, un antiguo candidato de izquierda radical a la presidencia en 2012, Jean-Luc Mélenchon (obtuvo entonces 11%) ya anunció su candida­tura a la presidencial de 2017, divi­diendo aún más a la ya dispersa iz­quierda francesa.

Datos de Francia

ó Con una superficie de 551.500 km2 (675.417 km2 con los terri­torios de ultramar), Francia se extiende a 1.000 km de norte a sur y de este a oeste.

ó Es el tercer país más grande de Europa, después de Rusia y Ucra­nia (el segundo si se incluyen los departamentos de ultramar).

ó Tiene una población de 64.697.796 habitantes

ó Su capital es París

ó Francia es la segunda economía de la Unión Europea y expotencia co­lonialista. La alianza con Alemania es clave tanto para el propio país francés como para la paz y estabili­dad en el resto de Europa.

ó Francia tiene un clima templado y agradable.

ó Su moneda es el Euro

ó PIB oficial de Francia (2015) es de 2.182 billones de euros.

ó Religión: cristiano (católico)

ó François Hollande, del Partido Socialista (PS), desde el 15 de mayo de 2012, es el vigesimo­cuarto presidente de la Repúbli­ca Francesa.

ó Partidos políticos en Francia: Fren­te Nacional (FN, extrema derecha), PS (partido del actual Presidente), Los Republicanos (LR, antigua unión por un movimiento popular)

ó Es una república semipresidencial, ya que cuenta con un presidente (jefe de Estado) y un primer ministro (jefe de gobierno). El presidente es elegido por votación popular, mien­tras que el primer ministro es escogi­do y nombrado por el presidente.

ó Tiene un gobierno democrático.

RECHAZO | El 70% de los france­ses se opone al polémico pro­yecto y otros desean su mo­dificación.

CONTEXTO

ó 35 horas de trabajo semanal.

Se pueden incrementar por acuerdo en cada empresa para mantener el empleo. La reforma podrá hacerse en caso de reestructu­racióno causas excepcionales.

ó Despidos

Podrán producirse por descenso de pedidos, deterioro de cifra de negocios, cambios tecnológicos o reorganizaciones.

ó Indemnización

Registran una rebaja general. De cuatro a tres meses de salario si la antigüedad es inferior a 2 años. De 27 a 15 si supera los 20 años.

ó Horas extra

Podrán pagarse por debajo del acuerdo sectorial si la empresa y el comité sindical lo aceptan. También podrán pactarse bajadas salariales. Los sindicatos minoritarios podrán convocar a referendos en las empresas contra acuerdos de los mayoritarios.

 

Sindicatos convocan a nuevas movilizaciones

Sindicatos franceses convocaron ayer a efectuar el 15 de septiembre una nueva jornada de acción contra un proyecto de reforma laboral del gobierno, rechazado por la mayoría de los ciudadanos.

Tras un encuentro realizado, instaron a realizar ese día iniciativas para obtener la derogación del texto y conquistar nuevas garantías y protecciones colectivas. También recor­daron que durante los meses de julio y agosto se realizarán acciones puntuales.

El 5 de julio tuvo lugar la última jornada de movilizaciones del verano en el país, la número 12 desde el inicio de las protestas a principios de marzo.

El polémico proyecto quedó aprobado un día después por decreto en su segunda lectura en la Asamblea Nacional, al no presentarse una moción de censura contra el Ejecutivo.

El primer ministro Manuel Valls había anunciado que recurría nuevamente a un atajo constitucional para lograr la apro­bación del mencionado plan. Se trata del artículo 49.3 de la Constitución, el cual da la facultad de aprobar un texto de ley sin necesidad de tener la anuencia de la Asamblea. (PL)