Las bibliotecas deportivas de Bolivia se pueden enumerar con los dedos de una mano, espacios construidos por los propios ‘hinchas’ de clubes deportivos. Podemos citar la sorprendente Biblioteca del Fútbol de Iván Aguilar y la del historiador Raúl Calderón

Luis Oporto Ordóñez
Osvaldo Calatayud Criales y Pamela Tamayo

Luis Oporto Ordóñez
Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea.

Las bibliotecas deportivas de Bo¬livia se pueden enumerar con los dedos de una mano, espa¬cios construidos por los propios ‘hin¬chas’ de clubes deportivos. Podemos citar la sorprendente Biblioteca del Fútbol de Iván Aguilar y la del his¬toriador Raúl Calderón. Existe una tercera, itinerante e interactiva, que se la puede ver en ‘Los Mástiles’ y la rugiente curva sur de la barra brava Stronguista, en el estadio Hernando Siles de La Paz. 
En la Feria Dominical de Culturas de El Prado de La Paz encontramos un estand con libros y revistas coloridos. Parece un puesto de venta, pero en realidad se trata de la Biblioteca Stron¬guista, proyecto de espacio interactivo de lecto-escritura impulsado por Osval¬do Calatayud Criales y Pamela Tamayo, hinchas que heredaron la pasión por el fútbol y el amor a su club, de su padre y abuelo, respectivamente. 
“El proyecto de la Bibliote¬ca Stronguista —afirman— se ha dedicado a reunir este material y conformar un estante con textos his¬tóricos, narrativa, poemas, teatro, fotografía, estadísticas y crónicas del club The Strongest”. 
Sus objetivos son el de difundir las bibliografías relacionadas con el fútbol y con el club The Strongest, incenti¬var en niños y adolescentes la lectura a través de la literatura futbolera y la creación literaria a partir de un taller de escritura futbolera. 
Ambos tienen formación acadé¬mica y experiencia para esa labor. Osvaldo es licenciado y Pamela es egresada de la carrera de Literatura de la UMSA. Han escrito sobre su club en los libros Warik’asaya y Cuatro de cinco. Osvaldo se dedica a la edición de publicaciones y a la gestión edito¬rial. Pamela es educadora en ColeSol, centro alternativo para personas con capacidades diferentes y potencialida¬des; promueve didácticas educativas y maneja proyectos de biblioteca. 
La curiosa biblioteca interactiva posee una colección de joyas biblio¬gráficas, 17 títulos y 30 fascículos de publicaciones periódicas, que inclu¬ye la colección completa de La pasión aurinegra (entre ellas una ‘edición clandestina’) y de El Derribador; suple¬mentos deportivos de ediciones espe¬ciales dedicadas a la historia —pasado y presente— del club, entre ellos The Strongest, 100 años de garra (2008), El año del Tigre (2012), Los hombres del undécimo título(2013), Clásico 200 (2016), todos de La Razón. 
Del Extra, tienen las ediciones con¬memorativas de los 105 años hasta 108 años (2013-2016), The Strongest rumbo a la Libertadores (2014) y una colección que denominan Cuadernos Stronguis¬tas, de los cuales solo uno fue publica¬do (2008) por la Carrera de Historia de la UMSA: Memorias, fútbol, gloria y boli-vianidad. El resto se mantiene inédito y constituye una veta para conocer y comprender la azarosa historia ‘atigra¬da’. Algunos de los títulos expresan esa trayectoria: ‘La fundación del Club’, ‘El grito de guerra: Warikasaya Kalakata¬ya’; ‘Cañada The Strongest’, ‘El derri¬bador de campeones’, ‘Tragedia de Vi-loco’, ‘Rafael Mendoza Castellón’, ‘Raúl ‘chupa’ Riveros’, ‘Froilán Pinilla’, ‘El himno y la música de The Strongest’, ‘Día del Hincha Stronguista’. 
Las bibliotecas, poderosos instru¬mentos para dominar el pasado, vivir el presente y planear el futuro, tienen en la Biblioteca Stronguista un ejem¬plo singular.